Todas las incertezas y miedos
envolvieron la decisión de publicar este pequeño libro (muy atrevido, un
desnudo integral, temor a herir los sentimientos de determinadas personas…).
Solo con el tiempo he comprendido que para vivir tengo que lanzarme al vacío
sin red, que si me espero a tener certezas para actuar quedaré paralizada,
atrapada como un insecto en una tela de araña.
De hecho nada en mi vida ha
estado libre de la ambivalencia, de la contradicción. Nos da seguridad saber
que estamos en la “dirección correcta”, que
hacemos lo que “es debido” pero muy a
menudo pasamos por alto el precio que pagamos por ello, a saber, sacrificar
parte de nuestra esencia en aras a acomodarnos a lo socialmente aceptable.
Si somos capaces de avanzar a
través de la oscuridad, de abrirnos camino en la espesura de la selva, si nos
arriesgamos a escalar una pronunciada cima para tomar algo de perspectiva,
podemos morir en el intento o salir más fuertes. Creo que nunca me pude imaginar las alegrías
que me iba a dar este salto. Me estoy encontrando con personas que apenas me
conocen y que me contactan para decirme lo mucho que les ha gustado y como les
ha llegado mi libro. Descubrir cómo hay todavía gente que valora la
autenticidad, la verdad y la valentía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario