jueves, 14 de septiembre de 2017

Hielo


HIELO

 Floto sobre un bloque de hielo de superficie plana como un plato. Es tan grande que apenas veo sus confines pero siento como se desplaza. Sobre él no hay más vida que la mía. Las demás especies se han quedado en tierra firme. Voy a la deriva o pronto lo haré. Podría coger carrerita y saltar a hielo firme, pero me da a mí que no llegaría con éxito.

La luz reflejada en el blanco quema mis partes expuestas. El aire es gélido, pero siento el sol. Me pregunto si menguará mi territorio conforme avancemos. Si también yo me tornaré líquida, diluida e indiferenciada.

Tantos años en el polo para acabar así. Un pingüino me pidió matrimonio pero me lo tomé a risa.

De Bailando con mi sombra
                                                   Amparo Bellmunt



2 comentarios:

celia dijo...

Ir a la deriva... cada vez somos más, como pingüinas dando tumbos en un islote de hielo, pero que cierran filas cuando arrecia la tormenta.
Sobretodo no nos perdamos de vista. ¡Ánimo!

Unknown dijo...

En La Soledad escribes:

“La soledad es tu ausencia hirviéndome en el pecho y la certeza insoslayable de que quedar falta de mí es en realidad lo que más temo.”

He aquí el reto del ser humano, hombre o mujer: Admitir que somos parte de los que queremos, pero al mismo tiempo hay que ser fiel en la búsqueda de sí mismo, alejándose del ego y ampliando éste, hasta que se sepa lo que uno mismo quiere y debe hacer. Así se descubre el alma.

Gracias Amparo.



Barcelona, 22 de septiembre